Buzios tiene una población de aproximadamente 23.000 habitantes. Esta pequeña ciudad es conocida por ser la “antigua aldea de pescadores”. De hecho, existe un monumento inspirado en ellos realizado con un talento plasmado de forma tan real que mientras caminas por el borde de la costanera vez a estos hombres en medio del mar trabajando y piensas que son de verdad. Te detienes para contemplar cuan reales son o no. Un monumento que sin duda alguna refleja el esfuerzo y la calidez de la gente que habita ahí.
Buzios es algo a si como “El Elegido”, un lugar que entregó refugio y tranquilidad a una de las que hace algunas décadas era la actriz francesa más buscada por la prensa Internacional. Me refiero a la mismísima Brigitte Bardot, quien apadrinó turísticamente a la ciudad y la hizo conocida en todo el mundo cuando decidió escogerlo como lugar de descanso junto a su novio brasileño frente al acoso periodístico de la época, ya que era una de las actrices más famosas de los años 60. Este mismo hecho hizo que hoy en la costanera (Praia Do Canto) nos encontremos con una escultura de ella frente el mar como símbolo casi de protectora de la ciudad, una verdadera madrina e ídolo para la gente de Buzios. Tan parte de ellos es, que incluso encontramos tiendas dedicadas exclusivamente a ella con recuerdos y regalos para comprar. De esta forma el pueblo le agradece por su contribución a ser reconocidos hoy como uno de los destinos turísticos más visitados y preferidos por los cariocas y el resto del mundo.
Buzios es un lugar cautivante, que te envuelve y definitivamente hace que no desees regresar a tu destino de origen. El ambiente es agradable y entretenido, hombres y mujeres de tez morena se pasean por las playas con encandilantes sonrisas para ofrecer por algunos reales, bikinis, quesos a las brasas, (se pronuncia keillo na brassa) choclo y helado de açai (deliciosa fruta local). El agua es de temperatura agradable y en la mayoría de las playas es tranquila, a diferencia de Geribá, una playa donde el viento se pronuncia notoriamente para beneficio de quienes practican deportes tales como el Surf o el Windsurf.
El paisaje es paradisíaco y no solo eso, además, el ambiente es entretenido. Tanto así que mientras tomas sol en la playa Joao Fernandes ves como muchos turistas disfrutan de los paseos en embarcaciones donde en medio del mar comen camarones, disfrutan de maravillosas caipirinhas y se lanzan a bucear en torno al paisaje.